Venezuela vivió entonces una severa crisis de abastecimiento de alimentos que afectó a toda la sociedad. Pero hemos comenzado a revertir esa realidad. El diálogo nacional con factores opositores, así como el diálogo diplomático con Estados Unidos de América Norte, ha sumado a la estabilidad política necesaria para producir y crecer.
Hace pocas semanas anuncié ante la Asamblea General de la ONU que Venezuela ha emprendido un proceso de transformación ordenado, institucional y verificable. Se preguntarán qué tiene que ver esto con la agricultura, con la alimentación, con la ciencia.
Tiene que ver todo. Ese camino cuya conducción he asumido con plena convicción es la base sobre la que construiremos una nueva política agroalimentaria. Porque ningún sistema alimentario moderno prospera sin seguridad jurídica sobre la tierra y la propiedad, para que quien trabaja el campo pueda invertir en él con certeza.
• @misionverdad •