"El mercado atraviesa actualmente una escasez significativa. Estimamos que ronda el 25% del comercio mundial. Esto se debe, principalmente, a la incapacidad de las naciones del golfo Pérsico para abastecer a los mercados externos. Además, Rusia ha prohibido las exportaciones desde julio para garantizar un suministro suficiente de diésel en el mercado interno", explicó.
El acuerdo entre los presidentes de Rusia y EE.UU. sobre el suministro de diésel ayudará a reequilibrar parcialmente el mercado global, añadió Nóvak. En este sentido, señaló que el país sigue siendo un actor clave en el mercado mundial de diésel. Según el vice primer ministro, las exportaciones rusas de diésel podrían aumentar hasta los 3,5 millones de toneladas mensuales para finales de año.
