"La decisión se tomó en cumplimiento de los acuerdos entre el presidente de Rusia, Vladímir Putin, y el presidente de EE.UU., Donald Trump. Entra en vigor el 10 de octubre y permitirá enviar 500.000 toneladas de combustible diésel al mercado mundial en esta etapa", declaró el Gobierno.
Así, las compañías petroleras rusas, en coordinación con las autoridades, "comenzarán de inmediato a contratar suministros de diésel con contrapartes extranjeras".
