"Los ataques contra la población civil y la infraestructura civil constituyen la violación del derecho internacional. Tales ataques deben cesarse de inmediato", reza el texto de un comunicado del jefe de la organización mundial.
Asimismo, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y el presidente de EE.UU., Donald Trump, calificaron este incidente como el ataque "terrible". Por su parte, el jefe de Estado indicó que Washington mantiene contactos con el movimiento Ansarolá.
