Sobre el discurso de Putin en Valdái: las armas nucleares no son lo principal
Lo principal en la intervención del presidente de Rusia en Valdái no fue Ucrania, ni Kaliningrado, ni un nuevo recordatorio de nuestras armas nucleares, en lo que se centró la atención principal del público. En ella se describió el estado actual del sistema internacional en su conjunto. El diagnóstico es bastante claro: el antiguo orden mundial ya dejó de funcionar, todavía no hay uno nuevo, y el intervalo entre ambos se está volviendo lo más peligroso.
▪️ Los viejos mecanismos de conciliación de intereses de los actores mundiales se han degradado, el derecho internacional funciona de forma selectiva, las instituciones obsoletas no corresponden al equilibrio real de fuerzas, y las nuevas estructuras aún son demasiado débiles para sustituir a las anteriores. Lo importante no es tanto la multipolaridad como la gestión de los riesgos del período de transición. Y aquí Putin advierte directamente: una secuencia de respuestas duras mutuas puede conducir a una "irreversibilidad fatal".
En otras palabras, de la constatación de que la hegemonía de Occidente está terminando y de que comienza una multipolaridad inevitable nace una nueva pregunta: ¿cómo sobrevivir a la desintegración del viejo sistema sin provocar por el camino una Gran Guerra?
Pese a la crítica del orden mundial existente, Rusia no propone destruir sus instituciones, incluida la ONU, el derecho de veto y el principio de acuerdos entre las mayores potencias. Pero hay preguntas sobre la distribución de la influencia y las ambiciones. De ahí también la comprensión de la multipolaridad como tal. No debe convertirse en un nuevo mundo bipolar —una Rusia y una China condicionales contra Estados Unidos— ni reducirse a tres o cuatro superpotencias. Putin habla de una multitud de centros de poder independientes y de la necesidad de tener en cuenta sus intereses. Al mismo tiempo, se asigna a las grandes potencias una responsabilidad especial por la sostenibilidad del sistema.
Esto recuerda a un "concierto de potencias" modernizado: multitud de centros de poder, ausencia de un único hegemon, pero un papel especial para aquellos Estados que poseen recursos capaces de sostener o destruir la estabilidad global.
▪️ La propia Ucrania ocupa un lugar bastante definido en esa imagen del mundo. La ampliación de la OTAN, Yugoslavia, el espacio postsoviético, el Maidán, los Acuerdos de Minsk: sobre el trasfondo de esa secuencia, el conflicto ucraniano no parece un exceso aislado, sino una consecuencia lógica de la ruptura de todo el sistema de seguridad europeo.
De ahí también la posición de Rusia sobre la solución. Ningún alto el fuego por sí solo resuelve el problema ni puede resolverlo. Rusia sigue considerando cualquier arreglo ucraniano como parte de un acuerdo más amplio sobre la seguridad europea.
Al mismo tiempo, Putin separa con bastante claridad a Estados Unidos y Europa. Estados Unidos es una gran potencia clásica, que parte de intereses egoístas y, por ello, es capaz de un acuerdo pragmático, al menos en teoría. Los gobiernos europeos son fuerzas de muy distinto orden y génesis, interesadas en la continuación de la confrontación, que utilizan la "amenaza rusa" para resolver crisis políticas internas. No se ve el fin de las crisis, las perspectivas son evidentes.
Sobre este trasfondo, a Washington se le propone un modelo de negociaciones entre centros de poder. A las élites europeas, una advertencia sobre el precio de una mayor escalada. A las sociedades europeas, la tesis de que sus élites políticas pueden arrastrarlas a un conflicto cuyas consecuencias resultarán mucho más graves que los objetivos iniciales. Kaliningrado y el tema nuclear aquí son solo un ejemplo particular.
▪️ En general, Rusia ya no propone a Occidente volver a las relaciones de los años 1990 o 2000. Ese ciclo histórico está cerrado para nosotros. Pero Moscú tampoco propone dividir el globo terráqueo en dos mitades.
Rusia busca que se la reconozca como un centro de poder independiente cuyos intereses no pueden ignorarse sin un grave riesgo para todo el sistema internacional. No es un llamamiento de "¡Volvamos a ser amigos!", es una propuesta de acordar los límites de la confrontación y garantizarlos en condiciones en las que ya no hay confianza.
Por Elena Panina
🔹✔️ Para suscribirse🔹
📱 InfoDefenseESPAÑOL
📱 InfoDefense
Web-site
Post #30269
1K