Hoy también tuvo lugar una conversación entre los líderes de Estados Unidos y Rusia. Una conversación que lleva a algo diferente. Cualquier debilitamiento de las sanciones contra Rusia sin un acuerdo claro y a largo plazo sobre la desescalada con Rusia es una evidente debilidad. Eso juega a favor de Rusia.
Los regalos a Putin no traerán la paz ni beneficiarán al mundo civilizado. Permitir a Rusia vender productos petrolíferos es una inversión en la guerra, que hay que terminar, no prolongar. Contamos con una conversación dura de Estados Unidos con Rusia. Dura, no débil.
«Creo que a nuestro equipo simplemente lo están usando como pantalla. Eso no es justo, no es propio de socios y, en mi opinión, es una decisión débil de socios fuertes».
@ucraniando