"Las capitales europeas deben poder suspender las nuevas normas procedentes de Bruselas si resultan demasiado aparatosas para los Gobiernos nacionales y empresas", señaló el medio.
Asimismo, el canciller alemán Friedrich Merz, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, y el primer ministro belga, Bart De Wever, instaron a reducir lo antes posible la carga administrativa que recae sobre las pequeñas y medianas empresas europeas.
