"Los ataques con drones amenazan a civiles y trabajadores humanitarios. El pueblo de Sudán necesita un alto el fuego humanitario. Las partes en conflicto deben dejar de atacar a civiles y objetivos civiles", escribió Massad Boulos, asesor de la Casa Blanca para Asuntos Africanos y Árabes, en su cuenta de X.
Al respecto, subrayó que Washington condena "en los términos más enérgicos posibles" el ataque al campamento y cree que el movimiento rebelde Fuerzas de Apoyo Rápido estuvo involucrado en el suceso.
