"El Gobierno de EE.UU. carece de autoridad práctica y moral para decidir qué es legal al amparo del derecho internacional y de las normas del libre comercio. Sus medidas no sólo están dirigidas ilegalmente contra Cuba, sino también contra el resto de la comunidad internacional. Quienes las asumen como legales, se hacen cómplices del castigo colectivo al que EE.UU. está sometiendo al pueblo cubano", escribió en su cuenta de X.
Según el alto diplomático, Washington "no tiene autoridad alguna para decidir quién puede y quién no comerciar combustibles o cualquier otro producto" con La Habana, invertir en el país insular o brindar apoyo al pueblo cubano.
