"México no acompañó la resolución aprobada, <...> en particular las referencias que vinculan la situación política y de derechos humanos con riesgos o amenazas para la paz y la seguridad hemisférica", señaló la delegación mexicana.
El texto subraya que México mantiene su apego a los principios constitucionales de su política exterior, entre ellos el derecho a la autodeterminación de los pueblos, la no intervención y la solución pacífica de las controversias.