Según la nota, el encargado de negocios de Hungría en la capital rusa, Gabor Gergics, fue convocado a la Cancillería, donde se le expresó "una enérgica protesta contra la exigencia infundada y abiertamente hostil" de las autoridades húngaras, emitida el 8 de septiembre de 2026, de que varios empleados diplomáticos rusos abandonaran el país centroeuropeo.
"El diplomático húngaro fue informado de que un grupo de empleados de la Embajada de Hungría en Moscú y de los Consulados Generales de Hungría en San Petersburgo y Kazán deben abandonar la Federación de Rusia en un plazo de dos semanas como medida de represalia", difundió la cartera de Exteriores.
