"En Cuba, como es conocido, encaramos una agresión multidimensional del Gobierno de EE.UU. una hostilidad permanente, abusiva y despiadada que dura ya casi siete décadas <...>. La meta evidente es inducir en Cuba una crisis humanitaria, lo que también constituye un crimen", señaló.
A su vez, indicó que las autoridades estadounidenses se han fijado como objetivo "el derrocamiento del Gobierno cubano mediante la asfixia económica y el sufrimiento extremo del pueblo".
