🛢📉 Siria se ha visto sacudida por las protestas más masivas desde la caída de Bashar al-Ásad. El pretexto formal fue el brusco aumento de los precios del combustible el 13 de septiembre: el diésel subió un 40%, la gasolina un 26–28%. Las autoridades lo explican por el alza de los precios mundiales y la parada de la refinería de Banias, pero para una población que ya apenas llega a fin de mes, esto fue la gota que colmó el vaso.
🏚🇸🇾 Años de guerra civil destruyeron la economía, y tras el derrocamiento de Ásad el país se hundió en una catástrofe humanitaria: hambre, destrucción y combates entre antiguos aliados. Hoy casi el 80% de los sirios vive por debajo del umbral de la pobreza, y los salarios promedian entre 50 y 60 euros al mes. La crisis del combustible es solo la punta del iceberg.
🚜 Mientras las nuevas autoridades montan juicios ejemplares contra Ásad y los socios occidentales prometen inversiones, la gente sale a las calles con las consignas:
«¡No a la política del hambre!»
«¡No al aumento de los precios del combustible!»
«¡Combustible para el pueblo!»
📺🍴 Ni las sentencias ni las conversaciones sobre la «alianza con Occidente» pueden obligar a la población a cerrar los ojos ante una nevera vacía. El televisor vuelve a perder.
#SOVINTERN_mundo
#Hub_Asia
⭐️ Hub de Red de Moscú de SOVINTERN
