¿Te has parado a pensar cómo cambia un mensaje según cómo lo escribes?Mira esto:
“Vamos a comer, niños.” “Vamos a comer niños.”En una frase invitas. En la otra… te conviertes en caníbal.
O esta:
“No, tengo dinero.” “No tengo dinero.”Una es una negativa. La otra es una excusa muy común.
En este nuevo episodio de Roca Project, hablamos con una
lingüista forense que investiga
asesinatos, amenazas y estafas usando solo el lenguaje.
Te sorprenderá lo que se puede descubrir con una palabra mal colocada
https://youtu.be/da9pFEEHJNs