LA INDIA RENUNCIA A ORGANIZAR LA CONFERENCIA CLIMÁTICAEn un nuevo golpe a la farsa climática que se lleva representando más de 30 años,
la India ha anunciado que retira su candidatura a organizar la conferencia de las Naciones Unidas sobre el cambio climático en 2028, la que será la COP33 (Conferencia de las Partes).
El anuncio ha pasado desapercibido en los principales medios de comunicación, pero
ha causado honda preocupación en el movimiento climático. El primer ministro
Narendra Modi presentó la candidatura india con gran ambición durante la COP28 de 2023 en Dubái. El mundo recibió la oferta como una
señal de liderazgo climático por parte de las economías emergentes. Hace un año, la candidatura de la India recibió el apoyo de los otros países del grupo de los
BRICS, Brasil (organizador de la COP30 ese año), Rusia, China y Sudáfrica. Por ello se daba por segura dicha organización en el año que le corresponde a un país de la región Asia-Pacífico de la ONU, tras la COP31 en Turquía este año y la COP32 en Etiopía el que viene.
El gobierno indio no ha dado ninguna explicación para su espantada, limitándose a decir que está revisando sus compromisos para 2028. Entre las posibles razones se especula con
el fracaso de la cumbre de Belem (Brasil) el año pasado,
el debilitamiento del movimiento climático mundial, el fracaso de la financiación climática para los países en desarrollo que solo cuenta con una pequeña parte del dinero prometido, y
el escrutinio que supone para el país organizador, puesto que la India está aumentando muchísimo su consumo de carbón.
El movimiento milenarista climático, que predica el apocalipsis medioambiental si no se abandonan las emisiones de CO₂, alcanzó su cima en los acuerdos de París de 2015 y desde entonces no ha dejado de caer.
La decisión de la India de no organizar la conferencia climática es un síntoma más de su decadencia.