El Seminario: Segunda temporada "El Mayor"
Titulado así por el nombre qué lleva la casa de estudios donde se desarrolla esta segunda temporada. El Seminario Mayor.
Temporada de Covid, mes de agosto a diciembre 202?...
(Habra qué recordar que se abandonó la primera casa o seminario a inicios de marzo)
Regresamos muy entusiasmados pues es o era una etapa nueva en la formación y en la vida. Ya no vivíamos en cuartos comunitarios, por contingencia cada quién tenía su habitación asignada y pues debía mantenerse muy "encerrado" para evitar contagiar o contagiarse en caso de que alguien tuviera Covid.
Con los ánimos hasta arriba cada quien en su habitación, nos visitamos en secreto para que no nos llamaran la atención y platicábamos de lo que hicimos en "vacaciones".
Llegué a visitar a este chico cuyo encuentro se dió en la temporada anterior y todo en tono de amigos, la platica no pasó a nada más.
Pasaron quizá dos semanas y las miradas entre el y yo eran muy evidentes sobre qué necesitábamos algo uno del otro. Evitabamos estas situaciones por el entorno en el qué nos encontrábamos.
Es algo muy grave hacer esas "acciones" dentro de la "Institución". Ameritaba expulsión inmediata y un boletinaje a cualquier otro seminario.
Claro que sabíamos qué no era algo que íbamos a gritar a los cuatro vientos, por eso se debió planear y estudiar el ambiente. Al menos eso hice yo.
Una noche la mente me traicionó y trajo a mi memoria esas imágenes de aquella ocasión. Algo así no es cosa que olvides a la ligera, al menos son cosas que siempre vas a recordar.
El impulsó me ganó y me levanté en medio de la noche y me diriji a su habitación. Nos separaba una habitación y sobre todo el no levantar sospechas o incitar a alguien a que lo hiciera (sospechara). Al menos a mí sí.
Abrí mi puerta muy silenciosamente y así mismo la cerré al salir. Caminé descalzo y despacio por el pasillo evitando hacer cualquier ruido porque el eco era mucho dentro de los pasillos.
Llegué a su puerta y tomé la manija, muy lentamente la presione para abajo esperando poder abrir y pasar dentro. Pero no fue así. La puerta tenía seguro y solo hizo ruido al tratar de empujarla para entrar y solté la manija. Me alejé tal cual llegué, en puntitas y con mucho silencio, en eso escuché como se quitaba el seguro de su puerta y se abría. Acto seguido voltee para tratar de esconderme en caso de que fuera otra persona, pero veo que él se asoma.
Salió y para no quedar como bruto, regresé hacia su puerta.
El se metió y me quedé en el pasillo recostado en el marco de su puerta.
+¿qué pasó?
-pensé que no estabas despierto.
+es que no puedo dormir y estaba en mi teléfono.
-es que pensé que quizá quisieras...
Solo veía su cara, pero se me ocurrió bajar la mirada y no traía playera, solo el mismo calzoncillo con el que empezó todo y algo se balanceaba ahí.
Claro que se dió cuenta, solo sonrió y me dijo:
+no, ya no.
-¿porque?
+solo digamos que esto no pasó, olvídalo. Vete a tu cuarto y no digamos nada.
Cerró su puerta y me fui decepcionado por no lograr que sucediera "algo" y aliviado porque no me delataría y el secreto estaría a salvo.
El día siguiente transcurrió con normalidad, al menos para él. Yo me sentía agobiado por el hecho de pensar que me acusaría.
Me dirijió la palabra y platicamos como si nada, eso me tranquilizó un poco.
El horario transcurrió con normalidad, hasta que empezó a bajar el sol...
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