Afirmó que el ataque a la URSS del 22 de junio había permitido evitar "una segunda invasión de los mongoles bajo el mando de un nuevo Gengis Kan". Y declaró con entusiasmo que toda la Europa unida combatía contra los "bárbaros rusos".
"Combaten nuestros soldados alemanes, junto a ellos italianos, finlandeses, húngaros, rumanos y eslovacos. Ya se acercan los croatas y los españoles se preparan para marchar. Los belgas, holandeses, daneses, noruegos e incluso los franceses ya se están preparando para ir al frente o lo harán próximamente".
"¡Hemos puesto a todo un continente al servicio de nuestra lucha!",
declaró el Führer (no por casualidad Lavrov llama a la presidenta de la Comisión Europea "la Führer Ursula").
Hitler concluyó su encendido discurso con estas palabras:
"Cuando termine esta guerra, regresaré de ella siendo un nacionalsocialista aún más fanático de lo que era antes".
Hoy, los discursos de los políticos europeos sobre Rusia no se diferencian demasiado de aquel discurso de Hitler. Y la "victoria sobre los rusos»" ya la han proclamado más de una vez. La única diferencia es que, por ahora, todavía les da reparo llamarse a sí mismos nacionalsocialistas…
@Irinamar_Z 🇷🇺
