Estados Unidos y Arabia Saudí han atacado este martes posiciones de grupos vinculados a Irán en el este de Irak, en respuesta a más de treinta ofensivas con drones contra fuerzas estadounidenses e infraestructuras energéticas saudíes registradas en las últimas 72 horas.
Los ataques han destruido varios centros logísticos y de armamento, según el Centcom, que advirtió a la Guardia Revolucionaria iraní y a sus aliados que cesen los ataques para evitar una nueva respuesta militar estadounidense.
Por su parte, el Ministerio de Defensa de Arabia Saudí ha confirmado su participación en la operación y ha asegurado que los bombardeos fueron "selectivos y precisos" contra objetivos pertenecientes a milicias proiraníes situadas en Irak. Riad ha justificado la ofensiva en su "derecho inherente" a la legítima defensa tras atribuir a esos grupos los ataques contra instalaciones petroleras saudíes registrados en las últimas horas. "El reino reitera que no busca la escalada, pero responderá a cualquier agresión de la que sea objeto", ha afirmado el portavoz del Ministerio de Defensa saudí, el general Turki al Maliki.
El nuevo ataque estadounidense y saudí se ha producido después de que Washington afirmara haber frustrado el lanzamiento sorpresa de varios misiles balísticos iraníes contra sus tropas desplegadas en Oriente Próximo. Se ha tratado del primer ataque de este tipo desde que Donald Trump aseguró que Estados Unidos e Irán mantenían negociaciones.
🌍 http://t.me/info288