Henry Nowak volvía a su residencia universitaria en Southampton en la noche del 3 de diciembre de 2025 cuando se cruzó con Vickrum Digwa, de 23 años, que lo apuñaló repetidas veces y que ha sido condenado este lunes a cadena perpetua por su asesinato.
Digwa usó una daga de 21 centímetros conocida como kirpan, que las leyes británicas le permitían portar de forma excepcional (aunque siempre enfundada) debido al simbolismo que tiene para la religión sij, que el agresor profesa.
Cuando la policía acudió al lugar, Digwa mintió a los agentes y dijo que había sido víctima de una agresión racista por parte de Nowak, aseguró que le había arrancado el turbante que portaba y le había tirado del pelo, y que él solo se había defendido, algo que, de acuerdo con las pruebas, fue desmentido en el juicio.
Mientras tanto, Nowak yacía en el suelo, desde donde alertó a los policías de que había sido apuñalado y dijo, hasta en 7 ocasiones, que no podía respirar.
"¿Te han apuñalado? ¿Dónde? No lo creo, amigo", le respondió uno de los agentes, según puede escucharse en la grabación de la cámara que portaba el uniformado, y que se ha hecho pública con permiso de la familia.
Ese mismo policía, que había sacado a Nowak de detrás de un auto arrastrándolo de la ropa, le recita rápidamente sus derechos y esposa sus manos detrás de la espalda mientras el joven resopla porque le falta el aire.
Nowak vuelve a decir que ha sido apuñalado, pero los agentes apenas levantan un poco la ropa sin mirar muy a fondo, mientras se escucha en la grabación a alguien decir que no cree que haya recibido ninguna puñalada.
Solo cuando el estudiante estaba ya inconsciente, casi tres minutos después de que se iniciara la grabación, la policía llamó a una ambulancia.
🌍 http://t.me/info288