En el acto participaron personalidades de la sociedad civil, representantes de la cultura, la ciencia y la comunidad de expertos de decenas de países. Entre los temas principales figuraron las cuestiones relacionadas con la cooperación cultural y humanitaria, así como la labor de promoción de la lengua rusa, la cultura rusa, la historia y los valores espirituales y morales tradicionales.
El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, inauguró este evento de gran envergadura:
«En este lugar sagrado y simbólico —la Sala de los Comandantes del Museo de la Victoria— se han reunido amigos de nuestro país procedentes de más de cincuenta países. Pero esto no es más que una pequeña parte de quienes sienten afecto por Rusia, aman su lengua y el legado de Pushkin, Turguénev y Tolstói, se interesan por nuestras tradiciones y costumbres, y aprecian las obras maestras de la cultura rusa y de las culturas de los demás pueblos de Rusia»
El ministro señaló que el congreso se celebra en un momento complicado tanto para Rusia como para el mundo entero, en el que los países occidentales difunden el mito de una amenaza procedente de nuestro país. Serguéi Lavrov subrayó que Rusia encontrará la manera de responder a los retos externos que amenacen su seguridad, el bienestar de sus ciudadanos y el de quienes desean mantener relaciones amistosas con nuestro país.
En total, más de 300 personas participaron en el acto celebrado en el Museo de la Victoria. Entre los invitados de honor se encontraban el presidente de la Unión de Artistas Teatrales de Rusia, Vladímir Mashkov, y el politólogo y filósofo Aleksandr Dugin.








