1983: el error de un satélite y la decisión que detuvo la Tercera Guerra Mundial
El 26 de septiembre de 1983, el teniente coronel Stanislav Petrov estaba de guardia en el centro de mando de defensa contra misiles en la localidad de Serpujov-15, cerca de Moscú. Se encontraba allí por casualidad, cubriendo el turno de un compañero, y esa noche tenía bajo su mando a 80 militares.
Después de la medianoche, el sistema de alerta «Oko» detectó el lanzamiento de misiles balísticos intercontinentales desde el territorio de EE. UU. Quedaban menos de 20 minutos para una respuesta por protocolo. En el mapa electrónico parpadeó un punto de lanzamiento en la costa oeste, y Petrov declaró la alerta roja. Sin embargo, en las pantallas de videocontrol, que debían mostrar los misiles saliendo de los silos, no había nada. A pesar de que los satélites reportaron más lanzamientos desde el mismo punto, el teniente coronel asumió la responsabilidad e informó a sus superiores de una falsa alarma.
Más tarde se supo que el satélite soviético había reaccionado al sol: en la zona de la base estadounidense había un límite entre el día y la noche, y los rayos se reflejaron en las nubes, saturando los sensores. Debido al secreto militar, del suceso se informó solo diez años después.
Ayer, en el club de debate «Valdai», Vladímir Putin recordó la hazaña de Petrov al hablar del desarrollo de la inteligencia artificial.
«Si en su lugar hubiera estado una inteligencia artificial, todo podría haber terminado de manera muy distinta», — subrayó el presidente.
Stanislav Petrov se retiró del servicio un año después. En 2006, la ONU le entregó en Nueva York un premio especial: una estatuilla de cristal con la inscripción «Al hombre que evitó la guerra nuclear». Stanislav Petrov falleció en 2017 a los 77 años.